¿Por qué un taller con niños en el marco del encuentro?

Jairo Enrique Herrera Sabogal, ha acompañado el encuentro desde el año 2000, lo que más resalta de este es la organización con la que se lleva a cabo y que él atribuye al hecho de que está liderado por mujeres, “siempre tan ordenadas y atentas a los detalles”, afirma él, “el profe”, como le dicen sus aprendices, que hoy superan los setenta niños y niñas de Pradilla, quienes este año reciben los talleres de artes plásticas a través de una plataforma virtual, y con el kit de trabajo que les fue entregado antes de iniciar el ciclo formativo.

La iniciativa de un taller de artes plásticas en el marco del encuentro, nació hace veinte años; sin embargo, el semillero fue conformado hace cinco años, en virtud de un propósito compartido con Margarita de Basto y con Marinse Torres, líderes de la comunidad y del proyecto; así fue como dirigieron sus esfuerzos a lograr un impacto más trascendental en la comunidad, a “dejar huella”, como dice el profe, para quien haber dedicado más de treinta años a la docencia, le ha dejado la plena convicción de que la educación y la cultura transforman de manera positiva a las sociedades. De manera desinteresada, Jairo Enrique, propuso enseñar a los niños de la comunidad técnicas para la expresión artística, que de inmediato tuvieron una gran acogida en la población infantil de la inspección.

A partir de ese entonces, niños y niñas desde los cuatro hasta los trece años, se suman al semillero de artistas, que cuenta en la actualidad con más de setenta promesas de las artes plásticas en el municipio. La galería en el salón comunal, año tras año reserva una sala de exposición exclusiva para exhibir las obras en las que los niños trabajan durante el ciclo de talleres; en el 2020, ni siquiera una pandemia nos privaría del privilegio de apreciar desde la mirada de los niños y niñas colegiunos, cómo ven su entorno, lo interpretan y recrean a partir de su sentido estético.

Puntillismo, frottage, collage, acrílico, crayolas y acuarela, son algunas de las técnicas y elementos que les permiten a estos pequeños dar rienda suelta a su creatividad, a través de clases en las que el profe Jairo trabaja para que los artistas en formación entiendan el arte desde la libertad de crear y expresar, sin el condicionamiento de la nota que suponen otros espacios de educación. Los paisajes, las emociones y experiencias cotidianas, como fuentes frecuentes de inspiración, en esta etapa de aislamiento se enriquecen con esa cualidad, tan particular en los niños, de viajar con la imaginación.

Para el profe ha resultado gratificante e inspirador trabajar con una población que valora tanto el acceso a estos espacios culturales, a diferencia de otras poblaciones, por ejemplo, en la ciudad, con amplia oferta de estos;  por su parte, Joselito Carrillo, padre de Sara Sofía y Juan Felipe, dos de los niños que hacen parte del semillero, agradece el espacio que se les ha dado a los menores, el cual no solo les permite tramitar sus emociones, pues como él afirma “los niños pintan según el estado de ánimo en el que se encuentren”, sino que significa para los padres la posibilidad de identificar situaciones y problemáticas que aquejan a sus hijos, y para las cuales el arte constituye un vehículo de expresión.

El encuentro convoca la participación de cada vez más niños y niñas que sueñan convertirse en grandes artistas, asegurando para la inspección y el municipio, un semillero que desde ya está dando grandes frutos al demostrar que el arte además de transformar la realidad, transforma vidas.

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